Un monje preguntó a Ummon:
¿Qué ocurre cuando se marchitan los árboles y se caen las hojas?
Ummon respondió:
Que te conviertes en brisa dorada.
¿Y cuando llueve luz?
Hay que acompañar al mundo en su brillo,
alimentar en silencio la atención.
Tan sencillo como lo siguiente:
el camino descendente es recostarse y empaparse;
el camino ascendente es levantarse y actuar.
Más alla de esto, nada…
más allá de nada, esto…
Etiquetas: anecdotas, explicaciones
Abril 27, 2008 a las 9:52 am
cuando flores
caen y hojas cobijan
soy hoja y flor