¡ Junto a la rivera bajo unos árboles,
descubro huellas !
Incluso sobre el fragante pasto veo sus pisadas.
Están en lo profundo de las montañas remotas.
Este rastro no puede ocultarse
a ninguna nariz que apunte al cielo.
Comentario:
Comprensión de la enseñanza, veo las huellas del toro.
Ahora aprendo que, así como de un metal se forjan muchos utensilios, de mi mismo surgen miríadas de paisajes. A menos que yo discrimine, ¿como diferenciaré lo cierto de lo falso? Aún no he atravesado la puerta, pero he intuido el camino.
Etiquetas: camino gradual, imagenes, explicaciones, diez toros zen