Lo apreso con feroz lucha.
Su gran poder y voluntad son inagotables.
Desde la colina embiste a la inalcanzable nube lejana.
O permanece en un barranco impenetrable.Comentario:
¡Permaneció mucho tiempo en el bosque, pero hoy lo he apresado! La bravura de la lucha interrumpe su camino. El toro ya esta lejos de su anhelado pasto verde. Su mente todavía es terca y sin freno. Mi deseo de someterle me obliga a alzar el látigo.
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Diez toros: 4. Apresar al toro
Septiembre 30, 2009Diez toros: 3. Encontrar al toro
Agosto 22, 2009Oigo la canción del ruiseñor.
El sol es cálido, la brisa suave, los sauces verdean a lo largo de la ribera.
¡Aquí ninguno toro puede ocultarse!
¿Qué artista podría dibujar tan soberbia cabeza,
cornamenta tan majestuosa?
Comentario:
Al oír la voz, podemos sentir su fuente.
Tan pronto como emergen los seis sentidos, atravesamos la puerta.
¡Dondequiera que uno entre, uno ve la cabeza del toro!
Esta unidad es como la sal en el agua, como el color en los tintes.
Lo más sutil no esta separado de mi mismidad.
Diez toros: 2. Descubrir sus huellas
Julio 23, 2009¡ Junto a la rivera bajo unos árboles,
descubro huellas !
Incluso sobre el fragante pasto veo sus pisadas.
Están en lo profundo de las montañas remotas.
Este rastro no puede ocultarse
a ninguna nariz que apunte al cielo.Comentario:
Comprensión de la enseñanza, veo las huellas del toro.
Ahora aprendo que, así como de un metal se forjan muchos utensilios, de mi mismo surgen miríadas de paisajes. A menos que yo discrimine, ¿como diferenciaré lo cierto de lo falso? Aún no he atravesado la puerta, pero he intuido el camino.
¿Buscas un maestro, necesitas un libro sagrado?
Julio 14, 2009A seat for you
El campo está lleno de flores
y en las montañas se respira el primordial silencio.
ESCUCHA.
Escucha con atención y mira la Naturaleza.
En el vuelo de la mariposa se oyen las palabras más sabias.
¿No lo sientes? ¿No lo oyes? Debes estar más atento.
Las rocas son sabias porque saben estar en silencio.
Si quieres ir más allá de la mente discursiva ven a la luz del Zen.
Diez toros: A modo de prólogo.
Julio 13, 2009En el camino que se recorre en el Zen, la iluminación proviene de uno mismo. En consecuencia, ha de ser uno mismo quien ha de reconocer los pasos progresivos de la conciencia que conducen de forma progresiva al instante de la iluminación. De eso tratan estos textos y las ilustraciones recogidos bajo el título de “Diez Toros”. Su origen data del siglo XII, cuando el maestro chino Kokuan dibujó los cuadros de los diez toros, basándose en los anteriores toros Taoistas y escribió los comentarios en prosa y verso que aquí se han traducido. Su versión era puro Zen, yendo más allá de las anteriores versiones, que habían terminado con la nada del octavo cuadro. Esta pequeña obra, desde siempre ha sido una fuente constante de inspiración para estudiosos, y muchas otras ilustraciones de los toros de Kokuan se han hecho a través de los siglos. Las ilustraciones que se reproducen aquí son las versiones modernas de Kyoto tomadas de notas del artista Tomikichiro Tokuriki, descendiente de una larga línea de artistas y propietarios de la casa de té Daruma-do (Daruma es el nombre Japonés para Bodhidharma, el primer patriarca Zen). Sus grabados son tan deliciosos, sugerentes y al mismo tiempo tan significativos como deben haber sido los cuadros originales de Kokuan. El texto es la adaptación y traducción de la primera edición de Nyogen Senzaki y Paul Reps.
El toro es el principio eterno de vida, la verdad del propio ser en la acción. Los diez toros representan la secuencia de pasos en la realización de la verdadera naturaleza de uno mismo. Esta sucesión es tan audaz y potente hoy como lo era cuando Kokuan (1100-1200) la desarrolló a partir de trabajos anteriores y realizó sus cuadros de toros. La comprensión del principio creativo trasciende cualquier tiempo o lugar. Los diez Toros son más que poesía, más que cuadros. Es una revelación espiritual que se manifiesta de forma paralela e inagotable, en cada universo de historia y de aparición de sentido de nuestra experiencia humana. Pueda el lector, como el patriarca Chino, descubrir las huellas de su potencial interno y, llevando su báculo y el odre de vino de su deseo más profundo a buen puerto, frecuentar el mercado y facilitar la iluminación a otros.
Nyogen Senzaki y Paul Reps
Diez toros: 1. La búsqueda
Julio 6, 2009
Recorro interminablemente los pastos de este mundoen busca del toro.
Atravieso innumerables ríos, en impenetrables perfiles de distantes montañas.
Fallece mi fortaleza y se agota mi vitalidad,no encuentro el toro.
En la noche sólo oigo el chirriar de las cigarras a través del bosque.
Comentario:
El toro nunca se ha perdido. ¿Qué necesidad hay de buscar? Sólo a causa de la separación de mi verdadera naturaleza, fracaso en encontrarlo. En la turbación de mis sentidos pierdo incluso mi camino. Lejos de mi hogar, veo muchas encrucijadas, pero desconozco el verdadero sendero que me lleve a mi casa. Me enzarzo entre la concupiscencia y el temor, la bondad y la maldad.
Diez toros: 10. En el mundo
Mayo 18, 2008Descalzo y con el pecho al descubierto,
me mezclo con la muchedumbre.
Mis ropas son andrajosas y polvorientas,
y siempre mantengo la placidez.
No uso magia alguna para prolongar mi vida.
Ahora, ante mí, los árboles muertos aparecen vivos.
Comentario:
Adentro, tras mi puerta, mil sabios no me reconocen. La belleza de mi jardín es invisible. ¿Por qué deber uno busca las huellas de los patriarcas? Voy al mercado con mi odre de vino y regreso a casa con mi báculo. Visito la bodega y el mercado, sobre quienes poso mi mirada, se convierten en iluminados.
Diez toros: 9. Alcanzar la fuente
Mayo 18, 2008Demasiados pasos se han dado
para regresar a la raíz y la fuente.
¡Mejor hubiera sido sordo y ciego desde el inicio!
Morar en la propia intimidad,
indiferente a lo de fuera.
Las aguas del río fluyen plácidas
y las flores son rojas.
Comentario:
La verdad es clara desde el inicio. Equilibrado por el silencio, observo la producción y desintegración de formas. Quien no esta vinculado a las “formas”, no precisa ser “re-formado”. El agua es esmeralda, la montaña es añil, y observo la generación y la descomposición.
Diez toros: 8. El toro y mi mismidad, trascienden
Mayo 18, 2008Látigo, soga, mismidad, y toro,
todo llega a “no-ser”.
Este cielo tiene tal amplitud
que ningún término puede abarcarlo.
¿Como puede existir un copo de nieve
en un fuego ardiente?
Aquí hay huellas de patriarcas.
Comentario:
La mediocridad ha desaparecido. Mente libre de limitación. No busco ningún estado de iluminación. Tampoco hago nada, permanezco donde no existe ninguna iluminación. Desde que deambulo sin condición alguna, las miradas no me pueden ver. Aunque mil pájaros alfombraran con flores mi camino, la alabanza no tendría sentido alguno.
Diez toros: 7. Trascendiendo al toro
Mayo 18, 2008A horcajadas sobre el toro, llego a mi hogar.
Estoy sereno.
El toro también puede reposar.
Empieza a amanecer.
En el plácido descanso, bajo el techo de mi morada,
abandono el látigo y la soga.
Comentario:
Todo sigue una ley, no dos. Únicamente nosotros hacemos del toro una realidad temporal. Es como la relación entre el conejo y la trampa, los peces y la red. Es como el oro y la merma, o la luna que aparece tras la nube. Una sucesión de viajes fugaces y arduos a través de un tiempo interminable.



