Posts etiquetados ‘explicaciones’

Diez toros: 4. Apresar al toro

Septiembre 30, 2009

Lo apreso con feroz lucha.
Su gran poder y voluntad son inagotables.
Desde la colina embiste a la inalcanzable nube lejana.
O permanece en un barranco impenetrable.

Comentario:

¡Permaneció mucho tiempo en el bosque, pero hoy lo he apresado! La bravura de la lucha interrumpe su camino. El toro ya esta lejos de su anhelado pasto verde. Su mente todavía es terca y sin freno. Mi deseo de someterle me obliga a alzar el látigo.

Buscando felicidad

Septiembre 18, 2009

Al igual que nosotros, todos los seres desean también ser felices y evitar todo tipo de sufrimiento. Pero aunque desean ser felices, no saben que la felicidad proviene de practicar las acciones positivas.  Aunque no desean sufrir, se dedican continuamente a cometer acciones negativas que traen sufrimiento. Sus acciones van en contra de sus deseos más profundos y por lo tanto sufren constantemente.
“Abandonad las acciones negativas.
Las positivas practicadlas intachablemente.
Cultivad vuestras mentes.”
Ésta es la enseñanza del Buda.
Las Palabras de mi Maestro Perfecto
Patrul rinpoche

Diez toros: 3. Encontrar al toro

Agosto 22, 2009

Oigo la canción del ruiseñor.
El sol es cálido, la brisa suave, los sauces verdean a lo largo de la ribera.
¡Aquí ninguno toro puede ocultarse!
¿Qué artista podría dibujar tan soberbia cabeza,
cornamenta tan majestuosa?


Comentario:

Al oír la voz, podemos sentir su fuente.
Tan pronto como emergen los seis sentidos, atravesamos la puerta.
¡Dondequiera que uno entre, uno ve la cabeza del toro!
Esta unidad es como la sal en el agua, como el color en los tintes.
Lo más sutil no esta separado de mi mismidad.

Diez toros: 2. Descubrir sus huellas

Julio 23, 2009

¡ Junto a la rivera bajo unos árboles,
descubro huellas !
Incluso sobre el fragante pasto veo sus pisadas.
Están en lo profundo de las montañas remotas.
Este rastro no puede ocultarse
a ninguna nariz que apunte al cielo.

Comentario:

Comprensión de la enseñanza, veo las huellas del toro.
Ahora aprendo que, así como de un metal se forjan muchos utensilios, de mi mismo surgen miríadas de paisajes. A menos que yo discrimine, ¿como diferenciaré lo cierto de lo falso? Aún no he atravesado la puerta, pero he intuido el camino.

¿Buscas un maestro, necesitas un libro sagrado?

Julio 14, 2009

A seat for you

El campo está lleno de flores
y en las montañas se respira el primordial silencio.
ESCUCHA.
Escucha con atención y mira la Naturaleza.
En el vuelo de la mariposa se oyen las palabras más sabias.
¿No lo sientes? ¿No lo oyes? Debes estar más atento.
Las rocas son sabias porque saben estar en silencio.
Si quieres ir más allá de la mente discursiva ven a la luz del Zen.

Diez toros: A modo de prólogo.

Julio 13, 2009

En el camino que se recorre en el Zen, la iluminación proviene de uno mismo. En consecuencia, ha de ser uno mismo quien ha de reconocer los pasos progresivos de la conciencia que conducen de forma progresiva al instante de la iluminación. De eso tratan estos textos y las ilustraciones recogidos bajo el título de “Diez Toros”. Su origen data del siglo XII, cuando el maestro chino Kokuan dibujó los cuadros de los diez toros, basándose en los anteriores toros Taoistas y escribió los comentarios en prosa y verso que aquí se han traducido. Su versión era puro Zen, yendo más allá de las anteriores versiones, que habían terminado con la nada del octavo cuadro. Esta pequeña obra, desde siempre ha sido una fuente constante de inspiración para estudiosos, y muchas otras ilustraciones de los toros de Kokuan se han hecho a través de los siglos. Las ilustraciones que se reproducen aquí son las versiones modernas de Kyoto tomadas de notas del artista Tomikichiro Tokuriki, descendiente de una larga línea de artistas y propietarios de la casa de té Daruma-do (Daruma es el nombre Japonés para Bodhidharma, el primer patriarca Zen). Sus grabados son tan deliciosos, sugerentes y al mismo tiempo tan significativos como deben haber sido los cuadros originales de Kokuan. El texto es la adaptación y traducción de la primera edición de Nyogen Senzaki y Paul Reps.

El toro es el principio eterno de vida, la verdad del propio ser en la acción. Los diez toros representan la secuencia de pasos en la realización de la verdadera naturaleza de uno mismo. Esta sucesión es tan audaz y potente hoy como lo era cuando Kokuan (1100-1200) la desarrolló a partir de trabajos anteriores y realizó sus cuadros de toros. La comprensión del principio creativo trasciende cualquier tiempo o lugar. Los diez Toros son más que poesía, más que cuadros. Es una revelación espiritual que se manifiesta de forma paralela e inagotable, en cada universo de historia y de aparición de sentido de nuestra experiencia humana. Pueda el lector, como el patriarca Chino, descubrir las huellas de su potencial interno y, llevando su báculo y el odre de vino de su deseo más profundo a buen puerto, frecuentar el mercado y facilitar la iluminación a otros.

Nyogen Senzaki y Paul Reps

El camino espiritual: Ejercitarse, lograr el éxito y aún, más allá, la libertad.

Julio 8, 2009

Meditación, Compasión y Mente de la Iluminación, Prácticas preliminares, Tantra y Revelación directa de la naturaleza de la mente. Bajo estos epígrafes, subyace la totalidad  de las enseñanzas y de la praxis budista. Lo que conocemos como la Vía, el camino gradual de la liberación del sufrimiento y el despertar de la felicidad en todos los seres. El Dharma.
En las épocas que nos han precedido, los discípulos permanecieron con su maestro durante muchos años, y estudiaron con él personalmente. Esto es lo que ha hecho posible que esas enseñanzas hayan sido transmitidas de forma correcta y completa de  una generación a la siguiente, durante muchos siglos. Como resultado, mayoritariamente, los linajes de maestros budistas son una sucesión de  individuos notorios que aprendieron a integrar plenamente el Dharma en su vida, asegurando que el budismo permanezca hasta hoy día como una verdadera tradición y no únicamente como una recopilación de conocimiento confinado en los libros. Desafortunadamente, reunir estas circunstancias no es facil en la actualidad.
¿De cuántos occidentales interesados por el budismo se puede decir que vivimos esas enseñanzas, y que hemos progresado hasta llegar al final del camino que los maestros budistas proponen? ¿Que hemos realizado el objetivo de liberarnos y liberar a los demás del sufrimiento que nos procura la propia ignorancia?  
¿En el mundo que nos toca vivir, nos bastará con ser buenos buscadores, estudiosos o meditadores, o simplemente buenas personas a partir de ahora? El verdadero logro de una persona que integra la vida espiritual en la práctica cotidiana, no es el de hacer milagros, sino el de transformar aunque sea una sola emoción negativa. El indicio inequívoco de que he topado con un auténtico especímen de persona que experimenta la divinidad es que en su peregrinaje espiritual se va convirtiendo en un mejor ser humano.  Sucede que, al reconocer la naturaleza del propio ser, se abre la puerta que conduce a cambiar completamente la visión de nosotros mismos y del mundo. Curiosamente, siempre y en todas partes este tipo de conocimiento directo de lo absoluto, conduce irremediablemente a desarrollar el anhelo compasivo de ser de utilidad a todos los seres, y en el mismo grado, la inquietud por lograr dominar el arte de cómo hacerlo de la mejor manera.

http://farm1.static.flickr.com/188/391528994_82fa942318.jpg

Diez toros: 1. La búsqueda

Julio 6, 2009

Recorro interminablemente los pastos de este mundoen busca del toro.
Atravieso innumerables ríos, en impenetrables perfiles de distantes montañas.
Fallece mi fortaleza y se agota mi vitalidad,no encuentro el toro.
En la noche sólo oigo el chirriar de las cigarras a través del bosque.

Comentario:

El toro nunca se ha perdido. ¿Qué necesidad hay de buscar? Sólo a causa de la separación de mi verdadera naturaleza, fracaso en encontrarlo. En la turbación de mis sentidos pierdo incluso mi camino. Lejos de mi hogar, veo muchas encrucijadas, pero desconozco el verdadero sendero que me lleve a mi casa. Me enzarzo entre la concupiscencia y el temor, la bondad y la maldad.

Ya fattah!

Septiembre 30, 2008

Ya fattah!

En la espiritualidad no hay posibilidad de discutir.
La espiritualidad no conoce nada de discusión.
La espiritualidad conoce de dialogo.
La espiritualidad no conoce de argumento.
Por eso el sufismo no tiene ningún argumento en él.
Tiene saber pero no argumento.
Un maestro puede compartir lo que sabe pero no hay
Discusión en ello.

Kabir y Farid, dos místicos, se encontraron y se
sentaron silenciosamente por cuarenta y ocho horas y ni una palabra fue emitida.
No había necesidad.
Ambos se miraron los ojos y encontraron la misma realidad.
Eso pasaría si Jesús se topara con Buda.

Si Zaratustra se topara con Laotzu.
¿Qué hay que decir?
Tu sabes que el otro sabe, no hay manera de hablar, no hay nada que hablar.
Recuerda, tu puedes poseer poder, pero no puedes poseer a Dios,
por lo tanto el poder nunca puede ser espiritual.
Con Dios, tú tienes que ser poseído por él,
Tú no lo puedes poseer, si tú puedes poseerlo, entonces el ego estará allí.

El sufismo insiste en la entrega.
Entrégate y sé poseído por Dios.
No trates de poseerlo, no trates de agarrarlo
No trates de poseer a Dios. No trates de agarrarlo.
Muchos comienzan con esa idea.
Solo encuentras a Dios cuando desapareces.

Viajera….
Para caminar por los acantilados, uno debe tener las manos libres.

El río ha seguido su curso

Mayo 30, 2008

Alguien estaba muy airado.
Insultó a Buda;
luego se avergonzó y al día siguiente
acudió ante Buda a pedirle perdón.
Buda estaba asombrado y le dijo:
“Eres un hombre extraño.
Insultas a una persona y luego
le pides perdón a otra”.

El hombre le dijo, “¿Qué estás diciendo?
¿Soy yo el que soy extraño o lo eres tú?
Vine ayer y te insulté.
Me arrepentí y no pude dormir”.

Buda le dijo:
“Por eso es por lo que te estás repitiendo.
Yo pude dormir
y ahora soy un hombre distinto.
El río ha seguido su curso.
No es la misma orilla
y yo no seré el mismo otra vez.
Por eso estás en dificultades,
porque no puedes pedir perdón
a un hombre al que nunca encontraste.
Si yo me lo encuentro alguna vez,
le diré todo lo que me has dicho”.