Cada día

Cada día me siento, humilde ante mi maestra…
” Hijo mío, no hay ignorancia ni fin de la ignorancia,
ni vejez ni muerte, ni fin de la vejez y de la muerte.
Confía en tu anciana madre
y descansa en la sabiduría que todo los trasciende,
sin ofuscamiento en la mente, no tengas miedo
y alcanza lo que hay más allá del error,
lo que apacigua completamente todos los sufriemientos.”

Naturaleza… de corazón

¡ Oh maravilla !
Liberarse una misma
de las espinas de la ignorancia y la maldad,
la impronta del ciclo de las existencias.
Estimando a los demás más que a mi misma.
¡ Qué maravilla !
Fragancia de ese corazón sin obstrucción
alegría sin traza de oscuridad.
¡ Más allá, vamos amado mío,
adentrémonos en la espesura,
vamos más allá !
¡ Qué maravilla !